miércoles, 5 de marzo de 2014

Ese tren que nunca pasa porque ya se ha quedado.

Creo que he empezado a odiarte
y a odiarme
quizá por la manera en que me miras
o en la que has conseguido que dependa de ti.

Ya no sé caminar hacia atrás
tampoco hacia adelante
si no es de tu mano.

Y es que te has parado en mi estación como si fueras el tren más veloz
y el más valiente
que se ha quedado para siempre
en mi estación rota para recomponerla vagón a vagón.

Me has llenado como a la luna llena joder,
que ya no distingo el día de la noche cuando miro el cielo desde tu cama y
que cerca está cuando me besas.

El miedo a perderte se ha quedado a vivir en mi almohada pero eh
tu quédate
quédate para siempre.

martes, 4 de marzo de 2014

Pasado.

Y nos quedamos sin recuerdos
y también sin los olvidos que un día me buscaste
y después me regalaste.

Te perdiste
para ser conmigo un desconocido
para ser un granito de arena en mi montón de fracaso.

Los miedos ya no se van pero tampoco han vuelto
es que nunca se han ido
y siguen sabiendo a tus suspiros
o a la luna que ya no nos brilla encima desde que caí desde la cima de tu costilla y tu clavícula izquierda
desde que el placer me lo regalan otros
y desde que ya no me pierdo las miradas porque tú tenías tantas que ya no creo ni en las mías en el espejo,
porque él también me miente.

Ya no soy capaz de subrayar las palabras bonitas porque tú no me las regalas y quizá aún no me haya dado cuenta de que nunca lo hiciste
y es que joder, cómo doliste.


domingo, 23 de febrero de 2014

Solo veré el vacío si no te encuentro.

Quizá ya no quedan ni los restos de lo que algún día fui y
quizá quisiera abandonarlo todo al pensar que ya te fuiste.
Quizá las calles están cansadas de llorar y arrastrar cada gota de lluvia sin nosotros pisando los charcos de dos en dos y mirando envidiando a los niños correr
pisandolos sin saber que algún día fueron nuestros
y que hace tiempo que un huracán llamado (des)amor los arrastró.

Como a nosotros.

Quizá nos rompimos como aquel 14 de febrero en el que el amor comenzó a tener precio
o como aquel papel vacío en el que ya no habían palabras.

Quizá eres eso
un papel en blanco
con palabras vacías
y un montón de recuerdos.

Ahora sé que el infierno se parece al invierno sin ti y
que solo veré el vacío
si no te encuentro.

martes, 18 de febrero de 2014

Y que antes escribía con tinta de por medio
y es que antes no tenía tu cuerpo para redefinir la palabra poesía
con cada ondulación de tu pelo
ni cada caricia
para contarte que en tu espalda se han escrito los versos más bonitos que jamás tus oídos hayan escuchado.

Y ahora lo entiendo todo (contigo).

miércoles, 12 de febrero de 2014

Y alguna vez quizá encuentre el motivo y las mil y una razones que me quedan para mantenerme a flote así
con una sonrisa.

Pero y tantas veces olvido los motivos para mantenerla
que se pierden más que yo entre tus sábanas
que me consumen más que un cigarro en la boca de algún poeta buscando sus versos en una noche de este frío invierno
y que me rompen cual vaso roto después de una caída involuntaria.

Y es que parece mentira la cantidad de veces que se me olvida sonreír,
que se me olvida querer
olvidar, curar y
avanzar.

Pero de esto se trata y no hay más
ya solo me queda pensar
en ese folio en blanco que nunca escribiré
en ese bolígrafo sin tinta
y en un corazón sin heridas
(ojalá).

miércoles, 29 de enero de 2014

No necesito un pretexto para buscarte y finalmente encontrarte,
porque todos mis versos hablan de ti y sería imposible dejar de esperarte.

Y aunque aún no te hayas dado cuenta soy.
Y soy por ti.
Y tú y yo,
somos la primera persona del plural.

Somos cada beso robado en un semáforo en rojo
somos cada vez que te tiro de la cama
y acabamos los dos en el suelo.
Somos mis ganas de robarle a los otoños
las mañanas
y las tuyas de robarle las horas al verano.
Somos botellas vacías que consiguieron llenarse.
Somos la gota que nunca colma el vaso.
Somos el verbo querer y tú mis 27 letras del abecedario.
Somos lo que el tiempo nos deja ser
somos lo que nunca olvidaremos.

Somos cada te quiero dicho
y cada te odio mal pensado.
Somos tus ganas de tenerme
y las mías de que me hagas tuya.

Somos tus sábanas mojadas
y mi lado favorito de la cama.

Somos y seremos
lo que queramos ser
pero seamoslo juntos
y nunca dejes de buscarme
porque siempre estaré para encontrarte.

miércoles, 22 de enero de 2014

Llevaba toda mi vida esperándote.

Oye tú,
he encontrado la respuesta
a todas tus preguntas
a esa de qué he estado haciendo toda mi vida
sin estar contigo.

He estado agarrada de manos
cobardes
valientes
soñadoras
pero sobretodo
mentirosas.

Manos de esas que te hacen fuerte
pero no para siempre
que te hacen creer en la dulzura
pero solo te devuelven recuerdos amargos
como el café
ese con el que pienso
despertarte cada mañana
acariciandote
y con suerte
mordiendote cada pedacito de ti
para adelantar el desayuno.

Y bueno
eso, que
vengo a decirte
que ya no tengo cobardes donde agarrarme
ni ganas
pero te tengo a ti
tengo tus manos
tengo tus cosquillas en tu pie izquierdo
tengo el placer
de contarte
los besos
las caricias
los orgasmos
y los buenos días.

Así que aunque a veces
vienes
te vas
siempre vuelves.

Y yo siempre tendré un hueco
en el lado derecho de mi cama
ese que da a la pared
y hará que nunca te caigas.

Posdata: Esta es mi respuesta,
sin ti
he estado toda mi vida
esperándote
y ahora que el reloj se ha parado
no vuelvas a ponerlo en hora
que contigo me faltan
segundos
minutos
horas
días
y vidas enteras
para contarte que te quiero
como a nadie más,
amor.